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sábado, 23 de febrero de 2013

LA HORA DE LA VERDAD



Resulta curioso... era la mentira y no el silencio lo que nos mantenía allí abajo, en el amodorrado reino de "Todo es como parece". Era la mentira lo que sostenía las estructuras de toda la farsa, y la prueba de ello esta aquí... en cada día... tras cada cortina de humo.

Ahora sabemos que nuestra crisis, la verdadera crisis, comenzó aquél día en que los honestos decidieron volver la cara y no airear las mentiras... cuando el no querer o el no poder (eso ya no importa) dejó a la verdad encerrada en un cajón... y a aquello lo llamaron democracia.

Todo fue por nosotros, dicen... por mantener "su paz"... esa vieja monserga... ese padre nuestro de las cosas que nadie osó alterar. Así se consumó la mayor estafa de nuestra historia,  esta que asoma y se disfraza de crisis económica.

Pero las cosas han cambiado, el decorado está carcomido y nada se sostiene... ahora hasta lo que suena a  imposible es posible... ahora todo es verdad.

¿Cuántas veces hemos dado por seguro que el enemigo siempre miente, que "ellos" no son tan iguales a los nuestros como pudiera parecer... que aun hay diferencia entre el gris oscuro y el negro claro?

Es verdad lo que dice Montoro cuando tras la gala de los Goya, acusa a los actores de solidarios de medio pelo, de olvidarse los impuestos fuera de España, de haberse convertido en agentes dobles de esta guerra, de prestar su imagen a las más innobles causas publicitarias con una mano, y saludar al pueblo indignado con la otra... lo cierto es que yo siempre los he echado de menos en las manifestaciones... no a la hora de las fotos... sí a la hora de los palos.

Es verdad lo que los actores han respondido al Ministro cuando le reprochan convertirse en tasador de conciencias mientras forma parte de uno de los gobiernos más corruptos de la historia.

Es verdad lo que Felipe González sugiere al pedir a su partido que no someta a Rajoy a un constante "Dimita Señor Presidente"... bien sabe él que PP y PSOE no pueden hacerse sangre en estos críticos momentos... que ambos son necesarios para que esta dictadura de partidos se sostenga en pie.

Es verdad lo que Ada Colau grita ante las barbas del Congreso de Criminales, ante esa caja Pandora en que se ha convertido el Parlamento, ese circo de cuatro pistas... esa casa de los horrores plagada de seres deformes que nos sorprenden cada día con nuevas y lucrativas podredumbres...

Es verdad que el número de suicidios se ha multiplicado por diez con respecto al año 2010 (más de 300 muertes)... que existe un pacto de silencio entre los medios de comunicación ante esa forma de matar... que solo en Madrid y en lo que va de año, ya se han producido 14 fallecimientos por hipotermia...


Es verdad que según la propia policía, la mayor parte de los asaltos a gasolineras y pequeños comercios ya son cometidos por padres de familia desesperados y no por atracadores habituales.

Es verdad que en España, uno de cada cuatro "sin techo" posee un título universitario.


Es verdad que Patricia Flores, la viceconsejera de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, preguntó hace pocas semanas en un acto público: "¿Tiene sentido que un enfermo crónico viva gratis del sistema?" Es verdad que en 1929, Hitler afirmó durante el congreso del partido nazi de Nurenberg que la eliminación de los individuos más débiles, tendría como resultado un "mejor aprovechamiento de los recursos sanitarios".

Es verdad aquello de que la catástrofe no se detiene con la verdad de los honestos... sino con la de los canallas...

¿Y si Montoro, Patricia, Felipe y sus cómplices dicen la verdad? ¿Y si ya todos dijeran la verdad? ¿Y si de tanto y tanto usarlas, ya no quedaran mentiras?

Es verdad incluso, eso que todavía ahora me niego a aceptar... que si queremos ganar, habremos de guardar nuestros fantasmas y unirnos en la protesta a "los otros"... más cuanto más lejanos... más cuanto más incomprensibles...

Es verdad que hoy, 23 de Febrero, se conmemora una gran mentira... que para librarnos de ella y de tantas otras vamos a tener que salir a la calle... cada uno con nuestro pequeño pedazo de verdad... y dejar en casa el grande... ese que a fuerza de no moverse, ya no cabe por la puerta.




2 comentarios:

  1. Tal vez la trágica verdad es que a base de repetir las mentiras hay personas que se lo creen, y justifican la barbarie como algo necesario, y comulgan con ruedas de molino porque un ridículo personaje ha dicho que de no ser así las cosas estarían peor.

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    1. La pared... la pared contra la que nos romperemos la nariz... la nevera... esa cosa vacía que antes guardaba comida... poco podrán las mentiras cuando se topen con cosas así.

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