No es sino otro ejemplo más de como funciona esta democracia de castañuela y pandereta, de como "los mejores y los más preparados" se abren paso en parlamentos y ayuntamientos para entre balbuceos, dirigir los destinos de todos nosotros.
Me siento lleno, atascado de tanta inmundícia, a punto de vomitar sobre sus escaños, sobre sus palabras huecas, sobre sus privilegios, y sobre su insultante impunidad. Creo que si vuelvo a escuchar otra vez eso de que son "los legítimos representantes del pueblo"... creo que no podré contenerme.
Es curioso... después de tanto y tanto atracón aún me incendio al contemplar a esos follones arrellanados sobre sus recalentadas poltronas. Les oígo, y todavía me sorprenden sus minusvalías, su nula capacidad expresiva, sus cavernarios razonamientos, y su más que evidente incapacidad mental.
No tengo remedio, no termino de aceptar que este país es el mismo que siempre fue... que tal vez siempre lo será, al menos mientras cosas así formen parte de nuestras vidas.
"- Apague esa cámara. Usted no está autorizado para grabar el pleno.
- Es que el reglamento de la sala no dice que necesite de una...
- Le he dicho que apague la cámara.
- ... es un ciudadano más, ¿es que no tiene derechos"
- ¡No!"
El alma del fascismo, no es más que la desquiciada pretensión de dar forma y apariencia política a la ausencia misma de política para convertirla en la ley del más fuerte. El fascismo es la teorización política de un puñetazo en la boca. Así pues... ¿cuál es su esencia? El abuso de poder y la impunidad. Esto es el fascismo.
Ya les dejo con tan curiosa variedad de ganado, con los que rumian nuestra desgracia, con los que tanto empeño han puesto en ganar, con los que al fin y a pesar de todo, siguen ganando.
Artículo 43.
Punto 1: Las sesiones del Pleno de las Corporaciones Locales son públicas (...)
Punto 2: Para ampliar la difusión del desarrollo de las sesiones podrán utilizarse sistemas de megafonía, circuitos de televisión y redes de comunicación tales como Internet.






